Se cierra un ciclo. Se abren mil posibilidades. Cerramos el XX Otoño de Teatro con Sonrisas de Teatro, el grupo más joven y más valiente de Villacarrillo. Valiente porque no hemos visto, en estos 20 años de la muestra, y en los 10 que cumple este colectivo teatral, un giro de propuesta tan radical. De la comedia más irreverente, al teatro serio y facturado 100% en Villacarrillo: texto, dirección y, como en La leprosa de la Fuente del Sauce, también historia fabulada de nuestro pueblo. Ese giro de guion ya se puso de manifiesto el año pasado con la puesta en escena de la obra: El silencio de la locura, de José Miguel Marín Prieto, autor, de nuevo, de la obra que cerraba nuestro Otoño el pasado sábado.
La leprosa de la Fuente del Sauce nos lleva al Villacarrillo de marquesados y señoríos imponentes, poderosos; fuente de celos, traiciones y venganzas. Una historia del pasado con un fundamental entramado alrededor de la torre de La Asunción, convertida en una cárcel para una niña/monstruo con muchos más secretos escondidos que una telenovela de época. Brillante texto, brillante dirección, de Diego Marín, y unas actrices y actores que demostraron que esto del teatro puede ser algo muy serio y que en Villacarrillo se puede. Se puede hacer teatro clásico, histórico, se puede hacer asequible para el público y, sobre todo, se puede hacer bien. Se notaron las horas de ensayo; el cariño y las ganas para un proyecto que quedará marcado para siempre en el calendario de nuestro Otoño de Teatro.

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