Querido Blas

Blas Martínez, era un hombre divertido, muy divertido. También era un hombre sensible. Una bondad encerrada en un corpachón que hacia justicia y le daba cabida, con amplitud, a ese gran corazón suyo. Siempre tuvo palabras amables, acompañadas por uno o dos chistes, siempre estuvo dispuesto a arrimar el hombro a la llamada de sus compañeros de filas, teatrales, en este caso. Amigos que lloran su partida y que le recuerdan de la misma manera: con tristeza pero con un pequeño esbozo de sonrisa.

El “EcO” de Ymedio Teatro en Villacarrillo (Ya hay más de medio aforo reservado)

Las puertas del Teatro Coliseo volverán a abrirse para lo que fueron concebidas: dar paso a la Cultura física, a las obras de teatro de siempre. A las compañías, a los actores y actrices, a los títeres y a los titiriteros. Y vamos a tener la suerte de contar con una de las compañías más internacionales de las nacidas en la provincia de Jaén. Ymedio Teatro, desde su Torreperogil natal, están preparando este maravilloso espectáculo que logra lo que pocos: remover el corazón sin soltar ni una sola palabra, o alguna pero ininteligible. Lo baten con mimo, eso sí, lo vuelven del revés, lo pintan de rojo, también por dentro, te lo sacan fuera del cuerpo para volver e introducirlo regenerado, sin rasguño alguno.