Chica de Luz. Un cuento de Diego J Marín López con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama

Cuentan que había un pequeño pueblo rodeado de un siniestro bosque, donde vivía un terrible monstruo, cuyo entretenimiento era coger a cualquiera que se atreviese a adentrarse en el, e irle sorbiendo la vida poco a poco, hasta acabar por matarle. Tenía predilección por las mujeres, y sobre todo por sus pechos, aunque si había que coger a un hombre tampoco lo rechazaba, su verdadera diversión era matar, destruir.
El problema era que, para poder hacer la vida diaria con sus actividades, era imprescindible transitar en ocasiones por el siniestro bosque, tarea que realizaba todos los días la encargada de encender las luces nocturnas, ya que los interruptores se hallaban dentro del bosque…
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