Su memoria sigue viva. Tanto camino recorrido y tanto aún por recorrer. Estando sin estar. Las pérdidas son irreparables, más aún cuando vienen sin anuncio. Que me lo digan a mí. El amor arrancado de cuajo embiste de tristeza a los que se quedan; pero el tiempo anestesia (no cura) y procura otros caminos que hay que seguir explorando sin la compañía del ser querido. Manuel Fernández, Manolín Pegote, era una de esas caras afables que transmitían calma, empatía y cierto sabor a persona cercana y de buen corazón. En el ayuntamiento de Villacarrillo, sobre todo, o en sus otros muchos cometidos: empresa, cofradías, asociaciones…
Ahora son los senderistas, VillaSender, sus amigos, los que le quieren rendir homenaje a través de una de sus mayores aficiones: caminar. El próximo día 6 de abril…

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